domingo, 10 de octubre de 2010

Cosas que una aprende viajando (I)

La aventura está muy bien. Siempre. Da miedo. Siempre.
Internet pone a nuestra disposición toda la información, cuando la gente sabe colgarla bien y tú encontrarla. Comprar una guía es muy buena idea: son unos pocos euros y suelen incluir una lista de hoteles y precios. ¿Habéis viajado alguna vez sin alojamiento más allá de dos días de estancia? Aventura, sí señores :)
Si alguien te dice algo sobre la ciudad a la que vas, escúchale y luego contrasta la información. Esto es recomendable en cualquier aspecto de la vida, pero a mí me hubiera ido mejor si hubiera hecho algo más de caso.
Me asustan las ciudades nuevas, pero más me asustan si me quedo en casa. Así que salir y andar es la mejor de las opciones. Salir, andar y observar para así conocer y dejar de temer.
Pregunta en la oficina de información turísticas hasta las direcciones más estúpidas: están para eso. De paso, aprovecha y pregunta las pequeñas cosas que te pueden facilitar la vida. Por ejemplo: ¿a qué hora cierran las tiendas? Recuerda coger un mapa.
Andar es bueno, saber como funcionan los transportes también. A más opciones, más seguridad.
Si sales de España y fumas, recuerda llevarte tabaco.



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